Kaanbalnen

La estancia infantil Kaanbalnen propuso crear este mural para mejorar el aspecto de la calle y transmitir un mensaje positivo a la comunidad

Kaanbalnen

El concepto de origen para este mural fue“Kaanbalnen”que en lengua maya significa “lugar donde se aprende”. Inspirado en la relación que tenían los pueblos originarios con su entorno, Dherzu Uzala creó una cálida ilustración donde los niños exploran una frondosa selva, aprendiendo y conviviendo en armonía con diversas especies. “En la cultura maya, así como en otras civilizaciones prehispánicas, estudiaban la naturaleza y el comportamiento de todos los seres vivos, la gente aprendía directamente del lugar donde vivía”, señala Uzala.
La imagen, de composición horizontal y con una gráfica accesible para la infancia presenta diferentes niños que exploran felices, rodeados de vegetación y de animales de la península yucateca como el flamingo, el tucán, el mono y el coatí. Uno de ellos hace sonar un caracol marino para anunciar la hora de ir a aprender; una tortuga muestra un libro con la palabra hope (esperanza, en inglés). Uzala dibujó tanto los humanos como los animales en su etapa de infancia para transmitir unidad y respeto: “somos parte de un mismo planeta y debemos aprender a respetar a los demás seres como iguales”, explica Uzala.
La mayoría del trabajo de Dherzu Uzala trata de inspirar una relación del ser humano armoniosa con el medio ambiente. “En todos los murales donde tengo libertad creativa busco que la imagen hable sobre el respeto y cuidado de la naturaleza, el equilibrio que debe de haber entre humanos y naturaleza. Los personajes que invento están basados en deidades de las culturas mesoamericanas, [como yo los imagino] estos pueden manipular los elementos a su antojo, pueden viajar entre dimensiones y así salvar ecosistemas. Estos seres buscan el equilibrio en el mundo y creen que esto solo se puede lograr con el respeto del todo como unidad, todos somos parte de algo más grande y todos tenemos una función y si cada uno hace su función, todos estaremos bien y en armonía”, declara Uzala.

Artista:

Dherzu Uzala

(Ciudad de México, 1985). Reside en Cancún, Quintana Roo. Creció en el barrio de Coyoacán (CDMX) rodeado de cultura y folclor. Desde pequeño dibujó con constancia, a los 14 años tomó talleres de pintura al óleo. En 2005 se mudó a Cancún donde los colores, la naturaleza y la cultura maya hicieron un impacto en su práctica. Con un estilo fantástico, suele crear personajes antropomorfos y zoomorfos “provenientes de otra dimensión capaces de manipular los elementos para ayudar a restablecer un equilibrio en la naturaleza”. Su carrera como muralista comenzó en Holbox (2014) y desde entonces ha participado en festivales de arte urbano en diferentes ciudades de México.

English version
The original concept for this mural was "Kaanbalnen" which in Mayan language means "place where one learns". Inspired by the relationship that native people had with their environment, Dherzu Uzala created a warm illustration where children explore a lush jungle, learning and living in harmony with diverse species. "In the Mayan culture, as well as in other pre-Hispanic civilizations, they studied nature and the behavior of all living beings; people learned directly from the place where they lived," says Uzala. The image, with a horizontal composition and accessible graphics for all public, presents different children exploring happily, surrounded by vegetation and animals of the Yucatan peninsula such as the flamingo, the toucan, the monkey and the coati. One of them makes a sea snail sound to announce the time to go to learn; a turtle shows a book with the word hope. Uzala drew both humans and animals as children to convey unity and respect: "We are part of the same planet and we must learn to respect other beings as equals," explains Uzala. Most of Dherzu Uzala's work tries to inspire a harmonious relationship between humans and the environment. "In all the murals where I have creative freedom, I try to make the image talk about respect and care for nature, the balance that should exist between humans and nature. The characters I invent are based on deities from Mesoamerican cultures, [as I imagine them] they can manipulate the elements at will, they can travel between dimensions and thus save ecosystems. These beings seek balance in the world and believe that this can only be achieved with respect for the whole as a unit, we are all part of something bigger and we all have a function and if each one does its function, we will all be well and in harmony," declares Uzala.

Ubicación